Pudimos aprender de niños que podía ser mas seguro y divertido estar en nuestras fantasías que en el presente.
Y puede que cuando ya de adultos queremos dejar de estar tanto en nuestra cabeza y estar mas presentes, e intentamos hacer meditación o mindfulness, nos cuesta.
No es que no lo hagas bien, o tengas que esforzarte más, puede haber una razón más profunda.
Cuando iniciamos un camino de desarrollo personal y/o espiritual, hay una máxima que iremos escuchando a lo largo del camino.
“Cultiva tu presencia” “Vive en el presente”
Y si, la excesiva preocupación por el futuro y la falta de aceptación y perdón del pasado, son una de las causas básicas del malestar psico-emocional.
Pero hay algo más, el trauma y sus consecuencias.
Porque dependiendo de como haya sido nuestra infancia, adolescencia y primera juventud, hemos podido percibir el presente como un lugar no tan seguro o cómodo, y hayamos desarrollado como defensa, el proyectar en el futuro, el fantasear.
Así que si tienes dificultades en hacer prácticas meditativas, mindfulness, o simplemente estar presente, no te culpes por ello, hay una razón porque la que tu organismo se resiste a ello y esta en lo profundo de tu sistema.
Hablo por propia experiencia, por más de 15 años que empecé a querer meditar, estar mas en el presente, me pasaba, que por mucho que le pusiera esfuerzo y voluntad, mi mente se resistía.
Hasta que no empecé a tener una relación más amorosa conmigo mismo, tener una autoestima sana y empezar a abordar y integrar mi trauma, no he podido de una forma paulatina vivir más en presente y hacer de la meditación una vía de desarrollo y bienestar.
Como dijo John Lennon:
«La vida es eso que pasa mientras estás ocupado haciendo otros planes»
Y para algunos sanar nuestras heridas pasadas y posibles traumas inconscientes, es la puerta que nos abre a estar más presentes, seguros y vivos.
Mi recomendación, si te cuesta estar en el presente, si tiendes a estar en tus fantasías y en tu cabeza, es que no te fuerces, pero se constante, poco es mejor que mucho y dejarlo.
Tres respiraciones conscientes, darte cuenta del lugar que estas, ralentizar tu paso o acción, puede significar un gran cambio en tu momento.
También puede que el presente que habitamos ahora no sea un lugar agradable en el que estar y lleno de dificultades, pero solo mirando lo cara a cara y desde un lugar seguro podremos hacer algo con el.
Si tienes dificultades en estar en tu presente, en meditar, si te vas mucho a tu cabeza no dudes en contactarme y hablamos.
Andreu M.

