Fuerza y ternura

Podría parecer que fuerza y ternura son dos cualidades opuestas o al menos que no pudieran cohabitar.

Sin embargo, no es así, en realidad son dos cualidades complementarias y que se potencian y enriquecen mutuamente. Sin embargo, desafortunadamente, al ir creciendo se puede ir perdiendo la conexión entre ambas.

La ternura tiene que ver con los afectos, con la receptividad, con la indulgencia, compasión, comprensión de las fallas, dificultades propias y ajenas, tiene que ver con el cuidado, la compañía, el calor.

Y todo esto anterior sobre la ternura, lo podemos sentir mayormente como deseable y necesario en nuestras vidas.

Sin embargo, estos estados tiernos, también son vulnerables y se puede quedar la impresión que a lo largo de nuestra vida desde nuestra niñez, que estar en un estado vulnerable y tierno puede ser no del todo seguro, dependiendo como hayan sido nuestras interacciones con el circulo mas próximo.

Y a partir de esto podemos llegar a desarrollar dos estrategias

1-Desarrollar una fuerza para sentir seguridad, o basada en el intento de control de los demás, queriéndolos cambiar o que actúen como queremos, o protegiéndonos en exceso, aislándonos, con huidas disfrazadas de independencia.

 Empleos de la fuerza que nos impide conectar con la ternura y sentimientos propios y ajenos.

2-Confundir la ternura y la vulnerabilidad con ser una persona complaciente y con tendencia a la sumisión, renunciando a la propia capacidad y fuerza de tomar decisiones y desconectando de la necesidad genuina de ternura propia por complacer a los demás.

Fuerza y ternura de la mano

Me gusta en consulta poner el ejemplo de cuando enseñamos a un niño chico a caminar, necesitamos tener la fuerza y la ternura para apoyar un rumbo, cuidar caídas, sostener los fallos y la incertidumbre, motivar el intento y el aprendizaje.

Y porque no proceder así con nosotros mismos y nuestras relaciones mas significativas, con toda esa fuerza y ternura a la vez.

La respuesta del porque podemos tener dificultad en ello está en los condicionamientos antes mencionados. Pero estos condicionamientos no son parte de nuestra esencia y pueden ir siendo transformados.

Nuestra esencia es fuerte y tierna.

Andreu M.

*Escrito sin utilizar IA  : )

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