No todo es avanzar, conseguir, llegar a alguna parte, luchar, progresar…
También necesitamos recuperarnos, tomar fuerzas, descansar, evaluar, coger perspectiva, lamernos las heridas si las hubiera, digerir las conquistas que se pudieran haber dado y aprender de éxitos y fracasos.
Recuperarnos nos ha de permitir aparcar la urgencia del futuro, con sus ilusiones y entusiasmos, sí, pero también a menudo con sus miedos, de lo que deseamos que se dé y tememos no pueda ser
Recuperarnos es aligerarnos de pasado, no siempre hay un siguiente capitulo, ni siquiera en las series de Neflix duran siempre. Toca cerrar y darse un descanso y dar espacio para una nueva serie.
En la recuperación hago del presente mi reino. No hay espacio para el arrepentimiento ni para la lucha, soltamos las espadas y los escudos y elegimos que hoy lo más conveniente es el autocuidado, la tranquilidad, los placeres sencillos y la sabia reflexión.
Porque recuperarse es recuperarse a uno mismo, más allá de si me fue peor o mejor en mis relaciones, proyectos laborales, de si mis sueños se han cumplido o no.
Pero si elegimos recuperarnos no se trata de una actitud pasiva o de una mera distracción en busca de placeres externos y de los sentidos.
Recuperarnos es cambiar el foco de las prioridades.
Es elegir que me sienta bien y necesito.
Permitirme darme descansos e ir más lento, pero también hacer ejercicios físicos y comer saludable para sentir mi cuerpo mejor.
Interesarme por conocimientos, libros, que me inspiren y me den nuevas perspectivas.
Y es también darme cuenta que es muy útil hacer cosas aparentemente inútiles pero que dan alegría, humor, sosiego; como cantar, bailar, bromear, hacer el payaso, compartir paisajes en silencio, paseos compartidos sin rumbo fijo….
Es abrirme a conocer a nuevas personas y también permitirme ver menos a otras porque en este momento de vida simplemente no me suman.
Es reconsiderar y aceptar que hay relaciones que hay que soltar y dejar ir porque hay promesas e ilusiones que cuando pasan demasiado tiempo sin cumplirse se convierten en círculos que no nos llevan a ninguna parte.
Recuperarnos es también tener el valor de parar y preguntarme por qué hago lo que hago y si hay otra manera de hacerlo.
Y la recuperación nos da la pausa para admirar y disfrutar la belleza que podamos encontrar en nuestro día a día, porque nada busca ni nada lamenta, la belleza solo es.
Y recuperarse es en definitiva darse todo ese cuido y descanso, para tener las fuerzas, ideas, motivaciones para seguir camino, que cuando te has permitido recuperarte será fresco y nuevo.
Andy Morros
No utilizo IA.

